La Economía informal en Cuba

La economía informal constituye tan solo una forma de manifestación económica en una sociedad determinada, y su presencia la observamos lo mismo en un país industrializado que en una nación empobrecida, aunque en estas últimas en una proporción muy superior. De acuerdo con el canon comúnmente aceptado, esa práctica debe de desembocar en un producto –o servicio- final legal como consecuencia de un proceso productivo ilegal. A diferencia de ella, la llamada economía formal exhibiría la licitud de ambos momentos.

La economía informal no es un fenómeno privativo de cierto estadio de desarrollo o determinada tendencia ideológica, no es preciso ser muy perspicaz para comprobar que en Cuba se halla muy extendida. Nuestros informales son todos aquellos que practican una actividad económica ajena a la propiedad estatal y que no poseen una licencia oficial para ejercer su trabajo por cuenta propia.

 A pesar de las similitudes que puedan existir entre la economía informal cubana y la que se lleva a cabo en otras regiones, salta a la palestra una diferencia capital; mientras que esta ultima subsiste a la vista pública y sin interferencias, la que se ejerce en nuestra isla, por lo general, debe permanecer a escondidas pues afronta la represión de las autoridades. En caso de descubrirse la actividad económica ilegal las multas resultan de consideración.

Justo es consignar que hasta los propios trabajadores por cuenta propia legales (con licencia), a veces se ven obligados a incurrir en una especie de semi informalidad debido a la carencia de lugares oficiales adónde acudir para abastecerse de sus insumos, y por tanto, deben adquirirlos “por fuera”, sin un vale o factura que justifique la compra. Una transacción por la que también enfrentan la penalidad de los inspectores estatales.

En condiciones de un control casi total del Estado sobre la economía, donde muchos precios son subvencionados y no reflejan la relación oferta-demanda, la economía informal con frecuencia opera en los vericuetos del denominado mercado negro –la verdadera manifestación del mercado cuando una autoridad decide fijar los precios tomando en cuenta criterios extraeconómicos -, por lo que resulta aventurado afirmar que esa actividad económica ilegal pervive, de una parte, como parasito a expensa de los espacios que el Estado no logra ocupar.

Reducir la economía informal en la Cuba de hoy  sin el empleo de la fuerza –como ha sido desafortunadamente la regla hasta el momento- es una tarea compleja, que requiere tiempo y enfoque multidimensional. Es preciso revertir la inversión de la pirámide económica para que el salario sea el principal estimulo material. Desde luego semejante reversión pasa por eliminar la presencia de dos monedas, y que el trabajador posea pleno poder adquisitivo con el dinero que le pagan por su trabajo.

En resumen la proliferación de la economía informal en la isla es muestra de que las instituciones cubanas no han sido capaces de asimilar a esas personas que han debido recurrir a esas prácticas ilegales  con tal de ganarse la vida.

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Acerca de Fernando Edgardo Palacio Mogar
Blogs administrado por Fernando Palacios disidente cubano y miembro del partido liberal nacional cubano, escribe de forma puntal y exhaustiva sobre la realidad cubana tomando sus aportes como uno de los más reales en cuanto a veracidad e información. Fernando, escribe diversos temas entre los cuales tenemos sobre: derechos humanos, economía, política, etc.

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