En defensa de los símbolos de la nación

La Habana, 28 de marzo de 2011

El pasado 25 de marzo volvimos a ser testigos de una ofensa nacional. En el juego de pelota celebrado la noche de ese día entre los equipos de Villa Clara y Ciego de Ávila, apareció una vez más una bandera cubana con la esfinge bordada de Ernesto Guevara de la Serna. Ello distorsiona por completo la simbología, origen y significado del más importante de nuestros símbolos nacionales, y ofende a quienes asumimos auténticamente los valores de la nación cubana.

Según el artículo 4 de la Constitución de la República, “Los símbolos nacionales son los que  han presidido por más de cien años las luchas cubanas por la independencia, por los derechos del pueblo y por el progreso social: La bandera de la estrella solitaria, el himno de Bayamo y el escudo de la palma real”.

El respeto supremo a la bandera puede verse claramente en la Ley de los Símbolos Nacionales y su Reglamento (Ley No. 42-1983, y en el Decreto No. 143 -1988, respectivamente). Hay en ellos  25 artículos que corresponden a la bandera nacional, mientras que solo seis tienen que ver con el himno de Bayamo y únicamente cinco se refieren al escudo de la palma real. Esta protección y regulación minuciosa del uso de la bandera dice mucho de su consideración y peso en la simbología nacional.

Es decir que para nosotros, como para cualquier nación, la bandera es el símbolo de símbolos nacionales.

Pero resulta que, con pleno consentimiento de las autoridades, nuestra bandera es el único símbolo de identidad nacional, el más alto e importante de todos, que ha sido contaminado a través de su deformación, a pesar de que el Reglamento de la Ley de los Símbolos Nacionales lo prohíbe expresamente.

Hemos podido documentar que la bandera cubana ha venido apareciendo durante más de diez años, al menos, con una imagen de Ernesto Guevara de la Serna estampada en su centro —un extranjero que por demás renunció a nuestra nacionalidad—, en cuanto acto público se hace en el mundo por los seguidores del régimen cubano. En Europa y América Latina, fundamentalmente, grupos de personas seguidores del gobierno cubano enarbolan nuestra insignia nacional con desenfado y energía increíbles, como si fuera la marca comercial de un preciado bien revolucionario: la imagen de Ernesto Guevara, sin reparar en que se trata del símbolo de una nación, no de una ideología. Y ahora parece que en Cuba también.

Hasta donde conocemos, sólo en y con Cuba se permite semejante trajín. Ninguna identidad nacional que se respete a sí misma tolera que sus símbolos tengan perfil distinto al que le dio origen, porque en todo origen esta la identidad. Y está tan asumido e incorporado este trajín global que otro grupo bien identificable, Pastores por la Paz, contamina la bandera siguiendo su propio estilo norteamericano: escribe sobre ella sus propios mensajes y olvida, como no debería, que es la bandera cubana, no la bandera del gobierno. Lo peor de todo es que, al transmitir por los medios televisivos el apoyo entusiasta de sus seguidores, el gobierno promueve la deformación de la bandera en violación de su propia ley.

El artículo 20 del Reglamento de la Ley de Símbolos Nacionales establece: “La bandera de la estrella solitaria se podrá enarbolar con gallardetes y cintas, los que no podrán ser amarrados a la bandera ni colocarse encima de ésta”. Y el artículo 24 dice claramente que  “sobre la bandera no se podrá estampar, escribir, pintar o colocar objeto ni figura de ninguna clase. Tampoco se podrá utilizar la bandera de fondo para superponer o aparentar superposiciones de diseños de cualquier clase”.

Nuevo País reconoce el derecho de quienes se consideran a sí mismos como revolucionarios a expresar su más ardiente apoyo al gobierno de Cuba. Les pide a todos, sin embargo, el mayor respeto a la bandera cubana, que constituye el símbolo de una nación  —plural en su misma constitución— y no el símbolo de una ideología política. Nuevo País pide asimismo al gobierno cubano que vele, como en todos los casos en que sea necesario, por el estricto cumplimiento de la legislación vigente en materia de símbolos nacionales.  Nuevo País se reserva el derecho de iniciar acción judicial contra personas, sean naturales o jurídicas, cubanas o extranjeras, que incurran en violación de lo dispuesto por la ley en tal sentido.

Buró de Análisis

Mesa Coordinadora de Nuevo País.

 

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Acerca de Fernando Edgardo Palacio Mogar
Blogs administrado por Fernando Palacios disidente cubano y miembro del partido liberal nacional cubano, escribe de forma puntal y exhaustiva sobre la realidad cubana tomando sus aportes como uno de los más reales en cuanto a veracidad e información. Fernando, escribe diversos temas entre los cuales tenemos sobre: derechos humanos, economía, política, etc.

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